Muchas veces las personas usan su Smartphone durante un encuentro cara a cara con otra persona. Es muy molesto, porque insinúa que el Smartphone es más importante que el interlocutor.
Sin embargo, en el Metro de Santiago vi una escena maravillosa: una nieta muestra su Smartphone a su abuelita, ambas lo miran con atención y se ríen con ganas.
O sea, el Smartphone también puede ser un poderoso medio de comunicación entre dos personas.