Un Papa que viene del hemisferio sur, de Latinoamérica, un Papa jesuita que mientras era Cardenal y arzobispo de Buenos Aires se desplazaba en metro, son características que ayudan a tener esperanza en una renovación del centro vaticano.
En estos primeros días del ejercicio de su servicio ha expresado su deseo de una iglesia pobre y para los pobres. Falta decir: "una iglesia de los pobres".
¡Un signo de esperanza!

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