Con cierta frecuencia algunos cantantes entregan su arte al interior del tren del metro de Santiago.
Folklore, canciones populares, rap u otra expresión musical. Son respetuosos. Después del canto pasan la colecta, con aportes voluntarios de los pasajeros.
Hoy noté que el conductor del tren avisó por radio a los guardias de seguridad, quienes sacaron del tren al cantante, en este caso un joven rapero.
Probablemente existe un reglamento que prohíbe la presencia de estos músicos en el metro, pero me parece más importante permitir estos músicos populares ganar unos pocos pesos a través de su arte.
El hombre está por encima de la ley...
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