Esta semana se realizó una marcha nocturna por la calle principal de Santiago, contra la violencia y a favor de la educación. Participaron más de 150.000 personas. Cuando ya terminó la marcha aparecieron los "encapuchados" que hicieron destrozos a tiendas, paraderos de buses y semáforos. También incendiaron la puerta de una iglesia. Al otro día llegó el arzobispo de Santiago para constatar los daños a la iglesia.
Sin embargo, es bueno recordar que según San Pablo, el ser humano es el templo de Dios.
¿Quiénes visitaron el estudiante que fue gravemente herido por el lanza-aguas en Valparaíso? O a las familias de los dos estudiantes asesinados, por los disparos de un joven en la protesta del 21 de mayo?
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