Me llamaron la atención las siguientes situaciones:
- En una estación del metro una señora que realiza labores de aseo responde con amabilidad la pregunta de un inmigrante de color por la ubicación de una calle.
- Poco después un señor me pide una moneda para continuar bebiendo alcohol.
- Unas cuadras más lejos un joven me pide ayuda en dinero.
Conclusión:
- Todos podemos aprender de la aseadora en nuestra actitud hacia los inmigrantes.
- Si hay personas pidiendo dinero en la calle, algo no funciona en Chile.
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