El pontificado del papa Juan hablo II tuvo un fuerte sello conservador. Frenó el impulso renovador propuesto por el Concilio Vaticano II, nombró muchos obispos de su misma tendencia conservadora y censuró a varios teólogos de la liberación.
Sufrió la enfermedad de Parkinson y la soportó con admirable fortaleza hasta su muerte.
Ayer nos encontramos con una amiga que padece la misma enfermedad y nos confesó cómo encuentra fuerza y valor en el ejemplo del papa Juan Pablo II.
Sí, el testimonio de vida tiene una importancia decisiva.
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