El 25 de julio de 2013 se realizó una marcha a favor del aborto en el centro de Santiago.
Al finalizar la marcha, unas 50 personas ingresaron en la Catedral y realizaron destrozos y leyendas contra la Iglesia.
Muchas personas e instituciones condenaron estos hechos.
En esta semana el Arzobispo presentó una querella contra las personas involucradas y se realizó una misa de desagravio.
Por cierto, la Catedral pertenece al patrimonio histórico de la ciudad, pero, desde la mirada cristiana, la persona humana es sagrada.
¿Hubo la misma decisión para defender a los menores abusados sexualmente por religiosos, o a las personas que murieron de frío en la calle durante el presente invierno?
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