Hace algunos días falleció mi vecino Max.
Me sorprendió.
Pero después de reflexionar entendí que había varios signos de su enfermedad grave que no supe leer.
Durante varios días no lo había visto en la calle como acostumbraba.
A su casa llegó una hermana que nunca antes había visto.
Llegaron sus hijos que pocas veces habían venido.
¿Cuántas veces ni sabemos leer los mensajes que las personas que viven cerca de nosotros nos transmiten y somos sordos y ciegos?
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