Cuando fallece una persona querida, nos preguntamos con más fuerza por la muerte.
Mis convicciones son:
- En la vida existen relaciones personales y realidades que no siempre son visibles, pero no por eso son menos reales. No creo en un empirismo superficial.
- En muchas culturas existe la esperanza en otra vida, después de nuestro paso por la tierra. ¿Están equivocadas? ¿Toman su deseo por realidad? No me atrevería afirmarlo.
- Jesucristo dijo claramente: "Me voy para preparar un lugar para ustedes".
- La promesa de Jesús es objeto de fe, de confianza y de esperanza.
- La antropología cristiana afirma que la persona humana tiene un anhelo innato al Infinito personal, que se puede dar distintos nombres.
- A pesar de lo anterior, despedirse de una persona querida es un proceso doloroso, pero a la vez lleno de esperanza. ¡"Hasta pronto"!
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