Un diario publica un artículo acerca del uso de los teléfonos celulares en las escuelas.
Creo que estos nuevos medios de comunicación impactan fuertemente en nuestras vidas. Abren posibilidades nunca antes sospechadas. También presentan desafíos nuevos. Por ejemplo: Un estudio de Larry Rosen (U. de California) señala que el uso del celular genera mucha ansiedad. Los estudiantes comienzan a ponerse ansioso luego de 10 minutos de apagar su teléfono. (La Tercera, 22.11.2015, p. 64).
Para las escuelas la tarea es difícil: ¿Cómo regular el uso del celular en clases, en los recreos? ¿Cómo hacer del celular un aliado en la educación?
No tengo la respuesta.
¡La palabra es de los docentes!
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